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  3. Viacrucis migrante 2022: experiencias narradas desde la frontera sur

Viacrucis migrante 2022: experiencias narradas desde la frontera sur

Viacrucis migrante 2022: Narrated Experiences from the Southern Borde

 

 

Héctor Manuel Lázaro Hernández
Maestrante en Ciencias en Intervención Psicosocial, ujat
hectormanuellaza@gmail.com
https://orcid.org/0000-0002-5891-1849

 

Fecha de recepción: 27 de marzo de 2023
Fecha de aprobación: 19 de octubre de 2023

 

Introducción

El presente documento es producto de una experiencia como voluntario en el albergue La 72 Hogar-Refugio para Personas Migrantes, que se ubica en Tenosique, Tabasco, en el sureste de México, específicamente en la frontera con Guatemala, y vivida en abril de 2022, durante el periodo marcado como Semana Santa. En esa fecha se llevó a cabo el “Viacrucis Migrante” que, tiene el objetivo visibilizar los atropellos que sufren las personas centroamericanas en su tránsito irregular por México.

Durante este evento participaron el equipo de trabajo del albergue, voluntarios, algunas personas migrantes que estaban alojados en La 72, defensores comunitarios que se encuentran a lo largo de la ruta migratoria, religiosos y personas migrantes que se unían en el trayecto.

 

Generalidades del viacrucis

El recorrido se realizó a pie desde el albergue Belén, que se encuentra en El Ceibo, Guatemala, pasando por las poblaciones de Sueños de Oro, Xotal segunda y primera sección, se cruzaron los ejidos Emiliano Zapata tercera y segunda sección, hasta llegar a la ciudad de Tenosique, terminando en el albergue La 72. En total, unos 60 km de un punto al otro, tomando tres días en recorrerlo, del 11 al 13 de abril del 2022.

Cada uno de aquellos lugares se toman como estaciones en que se reflexiona sobre el sufrimiento de Jesús, y se pondera que el llegar a esos puntos es también reflexionar respecto al camino recorrido y lo que falta por recorrer de las personas migrantes; un lugar donde reponer fuerzas para seguir adelante, pero igualmente asemejan las flagelaciones debido al peligro que conlleva ser migrante, ya que son vulnerables a la explotación y el abuso por parte de polleros, criminales e individuos locales que se aprovechan de su condición, poniendo en riesgo sus vidas. Se le llama Vía Dolorosa con mucha razón.

Vivir la experiencia de un viacrucis migrante, participar y recorrer una parte de su andar, acompañarlos y conocerlos de cerca brinda una nueva forma de pensar en quiénes son y las motivaciones por las cuales deciden lanzarse a un viaje lleno de incertidumbres.

 

¿Por qué un viacrucis?

Desde finales del siglo xx, la parroquia de Cristo Crucificado abrió sus puertas para dar hospedaje y alimento a las personas migrantes. […] el tiempo, las personas, la delincuencia común y organizada, las atrocidades que cometen las autoridades migratorias, nos han indicado el camino para ya no solo brindar ayuda humanitaria a las y los hermanos migrantes sino asumir la defensa y promoción de su vida, su dignidad y sus derechos humanos.[1]

 

Con relación a esto, el director de la casa, fray Gabriel, en su homilía llevado a cabo durante la celebración eucarística en Sueños de Oro, expresaba:

 

Diario de campo: Homilía en la comunidad de Sueños de Oro, durante el Viacrucis Migrante. Testimonio de fray Gabriel. 11 de abril de 2022. 18:00 hr.

El camino se hace pesado, hoy nos damos cuenta también lo que es el caminar de nuestros hermanos y hermanas migrantes, de alguna manera, nosotros queremos compartir también este esfuerzo. Que se siente venir en ayuna, que se siente venir en los caminos desde Centroamérica atravesando punto por punto. Los que vienen de Honduras tienen que pasar la frontera de Corinto, de ahí tienen que atravesar El Petén, la zona de Izamal, tienen que llegar a Santa Elena, tienen que llegar al Naranjo, buscar la ruta del Ceibo tiene que llegar a Tenosique, cuando parece que ya llegaron a Tenosique piensan ya llegaron a la USA, si todavía está empezando el camino, cuando están en la frontera de México, en Tenosique piensa que ya llegaron a los Estados Unidos, que es lo que traen en mente, aún falta cientos de kilómetros; sin embargo, ustedes no pierden la esperanza de seguir en su ruta en el destino que tienen preparado para cada uno de ustedes.

 

Desde 2014, La 72 realiza el Viacrucis Migrante, aunque se interrumpió en 2020 y 2021 por la pandemia por la covid-19; fue retomado en 2022, recreando así la experiencia que atraviesa las personas migrantes que buscan llegar a Estados Unidos y que, durante su tránsito por el estado de Tabasco y México, son violentados en sus derechos humanos, es así que esta representación es una forma de visibilizar y protestar ante estos hechos.

En el viacrucis, el transitar de las personas migrantes se compara con el paso de Jesús cargando la Cruz, un camino hacia el calvario, lleno de violencia, incertidumbre, dolor y muerte, donde no hay buenas nuevas, sino malos sucesos como asaltos, robos, violaciones y heridos; una verdadera carnicería humana. Los puntos fronterizos que atraviesan desde Centroamérica a México son: Corinto (límite entre Honduras y Guatemala), la región del Petén (Guatemala), Santa Elena (Tenosique, México), la ruta de El Naranjo (Tenosique, México), El Ceibo y Tenosique; se asemejan a las estaciones trágicas en el caminar del hijo de Dios. Así, los cruces de internación son escenarios putrefactos de la dignidad humana.

 

Voces desde la frontera sur de México

Durante la travesía realizada, se observó a diferentes personas, desde niños hasta señores de la tercera edad, un éxodo que se ha prolongado por años, protagonizado por gente proveniente de Centroamérica y algunos países de Sudamérica como Venezuela.

El martes 12 de abril de 2022, casi al mediodía, estando descansando en la comunidad de Xotal segunda sección, divisé a lo lejos sobre la carretera El Ceibo-Tenosique a tres personas, una adulta, una niña y un niño, caminando bajo el abrazador sol, que en esta época del año llega generar temperaturas de 39 a 40 grados. Al ser una región con clima cálido húmedo, el calor es bochornoso.

Mis compañeros no sabían si eran personas migrantes, desde lejos se les ofreció agua, una vez que se acercaron se le preguntó de dónde venían y confirmaron ser de Honduras, de donde decidieron escapar por el reclutamiento forzado que las maras intentaban realizar al hijo de 11 años de edad. Las miradas de los niños y su sonrisa develaban que, a pesar de las condiciones tan difíciles del tránsito, conservan la esperanza en el porvenir.

¿Qué es lo que motiva a estos individuos a recorrer caminos tan peligrosos? La respuesta nos lo dan las mismas personas migrantes que expresan su sentir en esta experiencia donde los acompañamos, ante una reunión de trabajo con poblaciones que auxilian a quienes migran de forma irregular, realizada en Xotal segunda sección.

 

Diario de campo. 12 de abril de 2022. Carretera El Ceibo-Tenosique, parada en la comunidad el Xotal 2da Sección. Testimonio de persona migrante que venía en el Viacrucis Migrante llamado Noé. 18:10 hr. Parada del viacrucis para comer y descansar.

Noé: Crucé el país; si me lo preguntan cómo lo hice, de forma irregular. Yo nada más estoy aquí para decirle que, de una u otra manera, yo sé que por esa frontera entran muchas personas, pero puedo hablar por mí y puedo decirle que no todos somos delincuentes. Realmente usted me puede encontrar en la calle y yo le puedo saludar con un “buenos días”, un “hola”; para que ustedes se den cuentan de que mi educación se mide por ahí.

Y de una u otra manera, quiero agradecer si en algún momento han sido ustedes que han ayudado a mis compatriotas, le han echado la mano con un bocado y tal vez con un aventón, créanos que en estos caminos a nosotros nos sirven, porque igual nosotros aprendemos a valorar un poquito más la vida; porque la cama en la que dormíamos allá nosotros ya no la tenemos; un plato de comida tal vez.

Yo sé que ustedes están cómodos aquí, tal vez, pero yo quiero dar, quiero hablar por todos mis hermanos migrantes de que no siempre nos va bien; en el camino hay personas, que ustedes se dan cuenta de que mueren en el camino; hay otras de que tal vez son asesinadas por abuso de autoridades y por eso nosotros también salimos de nuestros países por el hecho de que la economía; la pobreza es tan baja aquí que yo puedo medir entre México y Honduras, mi país; ustedes están mejor que nosotros, es otra de las razones por las cuales nosotros viajamos por ahí.

La violencia, la violencia, yo puedo medir las autoridades de ustedes con la de nosotros, si hay autoridades corruptas, pero a que no se imaginan cómo son las de nosotros (allá es peor) entonces y no sólo eso y este hay otros países peores. Realmente sólo me paro aquí para darles las gracias a todos ustedes y gracias por los tamalitos también y nada más eso y muchas gracias.

 

Cada paso que se da en este tránsito está lleno de incertidumbre, las opciones en sus países de origen son pocas o inexistentes para salir de la situación en la que se encuentran, en este camino se arriesga la vida, es todo o nada, ya no hay más que perder y sí hay por qué seguir luchando; nadie sale de su país por gusto, mucho menos de forma irregular, sin seguridad. Donde el cansancio, la deshidratación, el hambre, las heridas propias del recorrido hacen mella en la persona.

Quienes han sido víctimas de la delincuencia y han sobrevivido suelen ser resilientes, saben por experiencia lo trágico de este recorrido y no se lo desearían a nadie, así lo narra esta persona migrante.

 

Diario de campo. 12 de abril de 2022. Carretera El Ceibo-Tenosique, parada en la comunidad el Xotal segunda sección. Testimonio de persona migrante que venía en el Viacrucis Migrante llamado Franklin. 18:35 hr. Parada del viacrucis para comer y descansar.

Franklin: Mucho gusto estar con ustedes aquí delante compartiendo una vez más, yo soy de Honduras; como comentaba, nuestro amigo, nuestro compatriota de Honduras, nuestro país es un país que está muy feo; está muy difícil la situación, no para todos, pero sí para la mayoría; está bien para todo aquel como quien dice agarrado del gobierno, así es el único que puede vivir bien, pero ya los demás, pues, no.

Eh, yo me vine huyendo de mi país el año pasado por motivos de amenaza de muerte a mi padre y hacia mí, entonces tomé la decisión de venirme hacia México evitando que pasara algo contra mi vida; me vine hacia acá, pues le comento que cuando yo ingresé al Ceibo veníamos tranquilos, caminando, primera vez que entraba yo; tercera vez que entro a México y esta vez que entro por El Ceibo, la primera vez a mí me pasó algo muy feo en este camino, no le digo que por lo que me pasó, todos los mexicanos son malos, no, que México es feo porque hay una gran corrupción o sea sabemos, podemos apartar personas buenas y personas malas, creo que la mayoría somos los buenos.

Yo fui secuestrado, exactamente pongámosles como un kilómetro de aquí fui secuestrado, yo y tres compañeros más y que me trasladan para Tenosique yo ni conocía Tenosique, allá me tuvieron tres días sin comer, sin beber agua, sin nada y que empiezan a pedirle dinero a mi mamá, diez mil dólares; bueno, no les haré larga la historia mi familia ni la otra familia logró cancelarle a ellos lo que pedían por qué yo logré escapar y logré soltar a los demás amigos y logramos escaparnos y gracias a Dios aquí estoy; porque Dios es grande y sabe el propósito para cada quien.

Y como le digo, ahora estoy en la casa de migrante; desde que llegué estoy en la casa de migrante, la casa de La 72, y créanme que ahí te hacen sentir como que estás en casa un lugar muy acogedor, muy tranquilo, un lugar recreativo para niños, tienes tus tiempos de comida, tienes un techo, tienes tus derechos que te lo hacen valer también y te ayudan también con lo que es el trámite de tu refugio y pues delante de todos ustedes, les quiero dar gracias a todos ellos los que nos acompañan desde La 72 y gracias a ustedes también por este gesto tan hermoso, gesto humanitario, que comparte con cada uno de ellos cada uno de nosotros; porque no es cualquier persona, no es en cualquier lugar que lo van a recibir así como nos reciben aquí, verdad, muchas gracias a todos.

 

Este discurso refleja las condiciones del tránsito, donde afortunadamente no todo es desagradable, hay individuos dispuestos a ayudar con lo que pueda a estas personas extrajeras que solo están de paso, como el caso de La 72, que es una casa de acogida donde pueden descansar antes de seguir su camino. Además, en el trayecto, hay organizaciones de personas que suelen dar cobijo y apoyo a las personas en movilidad, generalmente asociadas a la iglesia católica; esta vivencia del viacrucis es una puesta en práctica de los valores que como cristianos tienen responsabilidad. Este espíritu de solidaridad con los más necesitados se refleja en el pasaje bíblico de “fui forastero y me hospedaste”.

Los actos de bondad demostrados hacia las personas migrantes son agradecidos por estos mismos, como se aprecia en el siguiente discurso:

 

Diario de campo. 13 de abril de 2022. Carretera El Ceibo-Tenosique, parada en el ejido Emiliano Zapata 3ra. sección. Testimonio de persona migrante que venía en el Viacrucis Migrante llamado Noé. 12:40 hr. Parada del viacrucis para comer y descansar.

Noé: Bueno, el caso de nosotros, nada más agradecerles a ustedes como comunidad por no sólo abrirnos la puerta de su comunidad, sino la puerta de su corazón también.

Para nosotros, nos podemos apoyar de ahí, lo poco que puedan hacer por nosotros, un vaso con agua, un plato de comida que ustedes lo pueden hacer con cada uno de nosotros estamos muy agradecidos.

Si en un momento, nuestros hermanos migrantes, este, vieron alguna mala actitud respecto a lo que ellos son, tal vez, yo pido disculpas, que yo sé que talvez no es suficiente ni expía el pecado que alguna vez, talvez, pudieron hacer, pero de todo corazón yo pido disculpas y quiero que tengan el concepto de que no todos somos así, somos diferentes de veras y nos gustaría que también nos vieran diferentes, de que así como hay personas buenas, hay personas malas en Honduras, en Chile, en Brasil, en México, igual en todos lados, ¿no? Y nada más eso, muchas gracias.

 

De acuerdo con estos discursos, las personas migrantes están conscientes de cómo se lleva a cabo este cruce, los peligros por los que puede pasar, están preparados para enfrentarse a las desventuras inherentes del camino, reconociendo además que no todos son víctimas, también hay quienes pueden causar daños por donde transitan. En sus dichos, nos muestran que son personas con valores, que manifiestan respeto y desean lo mejor para los demás y actúan en consecuencia, aún a pesar de que en el país se toparon con personas que les causaron daño. Saben que, así como en sus países, existen sujetos sin una pizca de humanidad, y también pueden encontrarlas en otra nación, pues la violencia no es un fenómeno ajeno a los Estados.

No hay generalizaciones en sus discursos, los estereotipos y prejuicios no tienen cabida en personas que a través de las más duras experiencias se cuestionan las construcciones sociales; se aboga por una convivencia pacífica, se agradece en todo momento la ayuda que reciben, hablan por los demás que pasaron y los que pasarán por el mismo camino.

El deseo de estas personas es que comprendan la situación que atraviesan en sus países de origen; retomo un fragmento del tercer discurso: “somos diferentes de veras y nos gustaría que también nos vieran diferentes”.[2] Palabras que evocan un llamado a descubrirlos, mirar no solo las diferencias sino lo que se tiene en común y empatizar, ponerse en el lugar del otro.

El espíritu que guía a las personas defensoras comunitarias, como se les llama a quienes auxilian a las personas migrantes, se ve reflejado en las siguientes palabras:

 

Diario de campo. 11 de abril de 2022. Carretera El Ceibo-Tenosique, parada en la comunidad de Sueños de Oro. Testimonio de una defensora por los derechos de las personas migrantes al libre tránsito 19:10 hr. Parada del viacrucis para comer y descansar.

D. D. H.: [… ] gracias a Dios porque la verdad no sabemos, no sabemos o no sé, no es fácil; no me ha sido fácil —en lo personal a mí— tratar con un grupo de migrantes. Uno, quizás sí; dos, hemos tenido —la realidad que sí— algunas decepciones, sin ofender, y quizás por eso a veces no se abre totalmente la puerta, también hay su pro y contra, pero no podemos quitar el dedo del renglón: que todos somos inmigrantes. Tratando de tocar las cosas de Dios, todos somos inmigrantes en la tierra y pues mi comunidad ha tratado lo más que se ha podido, los que están concientizados de las cosas de Dios han tratado de responder también a ese llamado de Dios a través de los inmigrantes […]

 

Hacer el bien sin mirar a quién es la consigna dada en este proyecto, respetar a cada persona por el sólo hecho de serlo, realzar la dignidad humana es la tarea que desde años se ha venido trabajando, y en estos tiempos es más urgente que nunca, pues se observa migrar no solamente individuos sino hasta familias que se ven obligadas a abandonar su lugar de nacimiento. A decir de Alejandra; quien funge como coordinadora del área de cambio estructural de La 72, menciona:

 

Diario de campo. 11 de abril de 2022. Carretera El Ceibo-Tenosique, parada en la comunidad de Sueños de Oro. Testimonio de Alejandra Conde, coordinadora del área de cambio estructural del albergue La 72. 19:30 hr. Parada del viacrucis para comer y descansar.

Alejandra: […] Sabemos que no todas las personas que vienen son buenas, pero en su mayoría nosotros no nos fijamos en eso y lo que intentamos es a ayudar a las personas que realmente, pues, migran sin afectar a nadie, ellos nada más tienen el objetivo de llegar hasta arriba, siempre tratamos de ayudar sin ver a quién vamos a ayudar, la verdad las personas lo agradecen cuando se les da de corazón ayuda.

 

Reflexiones finales

La experiencia vivida fue de mucho aprendizaje en torno al contexto en que se da la migración irregular y como lo viven los sujetos que la realizan. Aunque la mirada del recorrido de parte del observador es diferente debido a su condición; pues no se compara con el estado de alerta a la que están sometidas las personas migrantes, físicamente se puede describir su sentir.

Caminar varias horas debajo del sol llega a ser extenuante, la mochila que se lleva al hombro puede sentirse cada vez más pesada conforme avanzas en el camino, los pies y las piernas empiezan a doler, sientes el ardor del sol, las prendas húmedas del sudor, el hambre, la sed aparecen, la boca se seca, mirar la carretera y no contemplar a nadie más, ni saber el tiempo que te tomará llegar a algún lugar, seguir caminando ya con ampollas es como pasar entre brazas, pero de manera lenta; esto es sólo un poco de lo que se sufre al realizar este tránsito.

El rechazo, los asaltos, robos, heridas, secuestros, violaciones, el correr cuando te persigue Migración, pasar por cerros, pantanos, potreros, dormir a la intemperie, la violencia, también a ello están expuestos. Sobrevivir es lo que se puede pensar en estas situaciones tan extremas.

El acompañamiento a las personas migrantes en esta travesía fue muestra de apoyo, como aquel Cirineo que ayuda a cargar la cruz durante el viacrucis, un recordatorio de que cada día, no sólo en el periodo de Semana Santa, hay individuos que recorren este tramo y que necesitan de la asistencia humanitaria, que le son negadas, no solamente por los pobladores locales sino por los gobiernos que continuamente ponen más trabas al tránsito de estas.

 


[1] Rodrigo Arnaiz Nájera, “La 72 hogar-refugio para personas migrantes”, Noticias Universidad Marista de Mérida, acceso 9 de abril de 2024, https://www.marista.edu.mx/noticia/1194/la-72-hogar-refugio-para-personas-migrantes.
[2] Diario de campo, 13 de abril 2022, ejido Emiliano Zapata, Tenosique, testimonio de Noé.

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Narrativas Antropológicas, primera época, año 6, número 12, julio-diciembre de 2025, es una publicación electrónica semestral editada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, Secretaría de Cultura, Córdoba 45, col. Roma, C.P. 06700, alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México, www.revistadeas.inah.gob.mx. Editor responsable: Benigno Casas de la Torre. Reservas de derechos al uso exclusivo: 04-2019-121112490400-203, otorgada por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la ultima actualización del número: Iñigo Aguilar Medina, Dirección de Etnología y Antropología Social del INAH, Av. San Jerónimo 880, col. San Jerónimo Lídice, alcaldía Magdalena Contreras, C.P. 10200, Ciudad de México; fecha de última actualización: 10 de julio de 2025.

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