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Fotocrónica de un viaje de Los Azkoz
Photographic chronicle of a trip with Los Azkoz

Jorge Rosendo Negroe Álvarez
Doctorando en Antropología Social, Universidad Iberoamericana Ciudad de México jrgnegroe@gmail.com

Fecha de recepción: 03 de mayo de 2021
Fecha de aprobación: 19 de agosto de 2021

Esta propuesta de fotocrónica versa sobre un viaje de la barra brava de Los Azkoz, la cual se trasladaba desde Coatepec y Xalapa, Veracruz, para asistir a los partidos del Club Tiburones Rojos en la ciudad de Boca del Río, Veracruz.

El grupo de aficionados, organizados y designados como barras bravas, está compuesto generalmente por hombres jóvenes de entre 15 y 25 años de edad, pertenecientes a la clase media, media baja y baja (aunque también asisten mujeres así como personas de diferente edad y clase social, pero son una minoría). Este grupo es opuesto a otros aficionados más moderados, pues ellos se representan como un colectivo de jóvenes rebeldes y “desmadrosos”, sintiéndose superiores a los demás aficionados por su comportamiento, supuestamente más entregado al momento de alentar al club durante los partidos.[1]

Así, los barristas buscan demostrar su apoyo al equipo que siguen por medio de expresiones tanto físicas como simbólicas, utilizando canales visuales (banderas, jerseys, uso del color de su club, bengalas, entre otros) y sonoros (instrumentos musicales, cánticos y gritos) para ser poseedores y demostradores del aguante, concepto entendido como una manifestación física de la afición basada en un sistema de prestigio, corporalidad e inversión de tiempo y emociones.[2]

El trabajo de campo del que se obtuvieron estas imágenes se llevó a cabo desde agosto del 2015 hasta agosto del 2017; durante ese tiempo, los partidos de local de la Liga MX para los Tiburones Rojos de Veracruz se llevaron a cabo los viernes a las 8:00 pm en el estadio Luis Pirata Fuente, inmueble con capacidad para 28 703 personas, ubicado en la calle España, núm. 327, esquina con Paseo de las Jacarandas, en el fraccionamiento Jardines de Virginia, de Boca del Río, Veracruz.

La barra de Los Azkoz surgió en Coatepec, Veracruz, en 2005, luego de desprenderse de otro grupo similar llamado la Guardia Roja Koatepec (grk). El nombre surgió porque, según Tobón, capo (argot barrístico para líder) de este grupo, así los llamaban los integrantes de la grk de forma despectiva, refiriendo sobre ellos que: “Ahí se agarran a madrazos, ahí son bien pedotes, ahí se vomitan, ahí rompen, brincan, saltan, Los Azkoz son un desmadre; si quieres ir en su camión es tu pedo, porque sabes que va a haber esto”;[3] por ello los aludidos decidieron apropiarse del nombre.

De ahí que el nombre de Los Azkoz se asocie con la idea de transgresión y de oposición a las buenas maneras sociales, pues al percibirse en ellos un mal ejemplo por su comportamiento violento y desmadroso, implicó haber sido catalogados como “Puro asco de gente”, de lo que decían sentirse orgullosos.

Su punto de reunión para emprender el viaje al estadio era el parque de Coatepec, pueblo ubicado a 8 kilómetros de Xalapa; allí tanto barristas como viajeros ocasionales abordaban el autobús aproximadamente a las 3:00 pm, para luego avanzar media hora hasta recoger a otros miembros del grupo en la entrada de la Unidad de Servicios Bibliotecarios (usbi) de la ciudad de Xalapa, después se dirigían hasta la localidad de Las Trancas (zona conurbada con Xalapa), para que se anexaran los últimos viajeros.

El trayecto duraba alrededor de dos o tres horas para llegar al destino y el mismo tiempo para volver a Xalapa. Por tanto, se mostrará el breve resumen de un día tipo ideal de cómo era un viaje con este grupo, el cual, para fines metodológicos, se dividió en las siguientes etapas: a) Antes del viaje; b) Durante el viaje; c) Llegada y acceso al estadio; d) Durante el partido; e) Al finalizar el partido, y f) En el viaje de regreso.

En los pies de foto de las distintas fotografías se explican algunos datos complementarios para ayudar a contextualizar cada imagen, así como el momento en que suceden las diferentes acciones.

Cabe aclarar que hay imágenes que fueron tomadas en diferentes momentos y con distintas herramientas (cámara digital y celular), debido a la complicación del viaje e ingreso al estadio. Como un caso específico y único en toda la serie presentada, la fotografía titulada “Fotocrónica 16”, fue donada a la investigación por un colaborador Azko, que prefirió el anonimato, quien le dio permiso al investigador para tomarla de sus redes sociales.

Todo esto provoca que no se note una unidad gráfica respecto al formato, sin embargo, lo que importa es el contenido a resaltar.

Para poder profundizar en este viaje y en temas relacionados con esta barra brava puede consultarse la tesis de maestría en Estudios de la Cultura y la Comunicación de Jorge Rosendo Negroe Álvarez, titulada “El Viaje de Los Azkoz, Identidad de una barra de apoyo al equipo de futbol Tiburones Rojos de Veracruz” (2018), de la Universidad Veracruzana.

A) Antes del viaje


Fotocrónica 1. El viaje se hace en autobuses de segunda o tercera clase con capacidad para 36 plazas, que terminan llenándose hasta con 42 e incluso 50 pasajeros.

B) Durante el viaje


Fotocrónica 2. Los barristas más viejos creen que no sentarse durante el viaje de ida les da cierta aura de aguante.


Fotocrónica 3. En el ambiente predomina el
desmadre, dinámica que funciona para reforzar la cohesión y reconocer la pertenencia al grupo.


Fotocrónica 4. En el autobús se crea una mezcla sonora de pláticas,
desmadre, cánticos ocasionales, música del estéreo y sonido de instrumentos musicales.


Fotocrónica 5. El grupo envalentona a varios barristas para realizar acciones, gritar o decir cosas que tal vez no harían si se encontraran solos, buscando destacar hacia dentro y hacia fuera del grupo.

C) Llegada y acceso al estadio


Fotocrónica 6. Al llegar al estadio, el Capo (líder) va a recoger los boletos, los viajeros bajan del autobús, se estiran, fuman, compran comida, platican y esperan.


Fotocrónica 7. “Nosotros viajamos cada 8 días, se juegue de local o de visita, pero implica un gasto mayor, como barra foránea tienes menos apoyo del club porque hay más complicaciones en desplazarte” expresaba un colaborador miembro de Los Azkoz.

D) Durante el partido


Fotocrónica 8. Se realiza el despliegue de banderas, bengalas, confeti, rollos de papel a la cancha y se entonan cánticos para que el club se sienta respaldado por su afición, además de para intimidar a los jugadores y barristas visitantes.


Fotocrónica 9. Se desarrolla una lucha simbólica entre barras, donde el que se vea y haga escuchar más es quien tendrá más
aguante, esto según el imaginario barrista.


Fotocrónica 10. Los Azkoz se reunían fuera de la zona de porras debido a problemas que han tenido con las otras barras del Veracruz.


Fotocrónica 11. Cuando el Tiburón anota goles el estadio celebra, vuelan los vasos con cerveza, las banderas se agitan, la gente se abraza gritando el gol, se encienden bengalas, los instrumentos suben el ritmo y resuenan los cánticos más fuertemente.


Fotocrónica 12. Para los barristas, el segundo tiempo es la parte más importante de los juegos, donde los errores pesan y las oportunidades se deben aprovechar. Ahí es cuando fluyen mayormente los sentimientos hacia el equipo.

E) Al finalizar el partido


Fotocrónica 13. Si hay victoria, les aplauden a los jugadores, les entonan cánticos de apoyo, les gritan agradecimientos y se burlan de los contrarios, salen tocando y cantando, denotando su felicidad por el equipo.


Fotocrónica 14. En sus últimos años de su existencia, los Tiburones Rojos estaban luchando por no descender a la división inferior; hubo victorias clave que los mantenían en la Primera División.

F) En el viaje de regreso


Fotocrónica 15. Las victorias y derrotas tienen más peso en el ánimo de los aficionados que viajaron varios kilómetros, así que no ganar un juego provoca a veces que busquen pelea contra los aficionados o barristas visitantes.


Fotocrónica 16. La identidad performativa Azko se reactiva de nuevo en el viaje de regreso; el ánimo general depende del resultado del juego y el cansancio se hace sentir, pero es entonces cuando se ve la demostración de resistencia corporal y
aguante.


[1] Roger Magazine, José Samuel Martínez López y Sergio Varela Hernández, Afición futbolística y rivalidades en el México contemporáneo: una mirada nacional (México: Editorial Universidad Iberoamericana, 2012), 36-37.
[2] Jorge Rosendo Negroe Álvarez, “El viaje de Los Azkoz, Identidad de una barra de apoyo al equipo de futbol Tiburones Rojos de Veracruz (tesis de maestría, Universidad Veracruzana, Xalapa 2018), 70.
[3] Ibidem, 128.
 

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Narrativas Antropológicas, primera época, año 6, número 12, julio-diciembre de 2025, es una publicación electrónica semestral editada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, Secretaría de Cultura, Córdoba 45, col. Roma, C.P. 06700, alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México, www.revistadeas.inah.gob.mx. Editor responsable: Benigno Casas de la Torre. Reservas de derechos al uso exclusivo: 04-2019-121112490400-203, otorgada por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la ultima actualización del número: Iñigo Aguilar Medina, Dirección de Etnología y Antropología Social del INAH, Av. San Jerónimo 880, col. San Jerónimo Lídice, alcaldía Magdalena Contreras, C.P. 10200, Ciudad de México; fecha de última actualización: 10 de julio de 2025.

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