• INICIO
  • REVISTA
    • DIRECTORIO
    • NORMAS EDITORIALES
    • NÚMEROS ANTERIORES
  • RELATOS
  • MIRADAS
  • VOCES
  • RESEÑAS
  • N. Especiales

CONVOCATORIAS

Índice

  • Relatos

  • La supervivencia de los rituales del maguey y el pulque en la época colonial

    Rodolfo Ramírez Rodríguez


  • Registros y orientaciones de la cocina de Campeche, siglos XX y XXI

    José Luis Juárez López


  • Las mujeres artistas del pueblo wixárika o huichol de México

    Marina Anguiano, Claudia Hernández Ramírez


  • Tejiendo redes en una pequeña ciudad a través del performance ?Un violador en tu camino?, el caso de Cartagena

    Lizett Paola López Bajo


  • La Feria de la Tuna en San Martín de las Pirámides: espacio de tradición y comercialización

    Esperanza Muñoz Elizondo


  • Enraizarse para florecer: sikhs en Madrid y en la Ciudad de México

    Greta Alvarado Lugo


  • Miradas

  • Los Cachudos de Santa María Coyotepec: Fiesta de San Pedro y San Pablo. Mayordomía de Santa Isabel de Portugal

    Roberto López Flores


  • Minka de la memoria Memory Minka

    Luis Cintora


  • Perspectivas

  • Iván Turguéniev y la antropología. Una visión occidental

    Leif Korsbaek


  • Pleitos en la aldea Angaraes en las primeras décadas del siglo XX

    Rommel Plasencia Soto


  1. Numeros anteriores
  2. Publicación No. 9
  3. Tejiendo redes en una pequeña ciudad a través del performance ?Un violador en tu camino?, el caso de Cartagena

Tejiendo redes en una pequeña ciudad a través del performance “Un violador en tu camino”, el caso de Cartagena

Lizett Paola López Bajo[1]
Posgrado en Ciencias Políticas y Sociales, unam / lizettlopez@comunidad.unam.mx

 

Resumen:
El objetivo de este trabajo es analizar la construcción de redes y alianzas al replicar el performance “Un violador en tu camino” en la ciudad de Cartagena (Colombia) en noviembre de 2019 entre distintos sectores del movimiento social de mujeres que hasta ese momento se habían mantenido aisladas. Uso la definición de la categoría de marcos a la luz de los postulados del sociólogo Erving Goffman, para explicar cómo los movimientos crean y articulan intereses. Se presenta los efectos que generaron entre los movimientos de mujeres alrededor del mundo el performance; luego muestro el contexto de la ciudad de Cartagena y cómo fue posible llevar a cabo el performance en la ciudad. Los datos se extraen de la participación de la autora en el evento a partir de diálogos informales con otras activistas de la ciudad. Finalmente, se muestra la potencialidad del evento y las circunstancias que propiciaron la creación y fortalecimiento de nuevas redes de trabajo entre las organizaciones de mujeres en la ciudad.
Palabras claves: análisis de marcos, performance, violencia hacia las mujeres, micromobilización.

 

Abstract:
The objective of this work is to analyze the construction of networks and alliances by replicating the performance “Un violador en tu camino” in the city of Cartagena (Colombia) in November 2019 among different sectors of the women's social movement that until then had been kept isolated. I use the definition of the category of frames in light of the postulates of the sociologist Erving Goffman, to explain how movements create and articulate interests. The effects that performance generated among women's movements around the world are presented. Then I show the context of the city of Cartagena and how it was possible to carry out the performance in the city. The data is extracted from the author's participation in the event from informal dialogues with other activists in the city. Finally, the potential of the event and the circumstances that led to the creation and strengthening of new work networks among women's organizations in the city are shown.
Keywords: Frame alignment processes, performance, violence against woman, micromobilization.

Fecha de recepción: 14 de diciembre de 2022
Fecha de aprobación: 20 de julio de 2023

 

Introducción

El performance “Un violador en tu camino” fue parte de una obra teatral que, como tal, nunca llegó a estrenarse. Lo creó el colectivo feminista chileno LasTesis, quienes lo presentaron por primera vez, en la ciudad de Valparaíso el 20 de noviembre de 2019,[2] en medio de las protestas sociales que sacudieron a Chile desde mediados de octubre de ese mismo año. La canción compuesta por el colectivo se volvió viral en redes sociales y luego interpretada en decenas de ciudades del mundo, incluyendo un evento con 10 000 mujeres en Santiago de Chile[3]. En tan sólo unos días la canción se volvió un himno de protesta. Su letra, coreografía e iconografía se convirtieron en un fenómeno mundial y multitudinario replicado por distintos colectivos, organizaciones y movimientos feministas en varias partes del mundo. El objetivo de este texto es analizar la construcción de redes y alianzas al replicar el performance “Un violador en tu camino” en la ciudad de Cartagena (Colombia) en noviembre de 2019, entre los distintos sectores del movimiento social de mujeres de la ciudad que hasta ese momento se habían mantenido aisladas.

Las violencias que sufren las mujeres son de distintos tipos; pueden ser: física, emocional, económica, sexual, psicológica, patrimonial, digital, mediática, y no pueden ser consideradas como fenómenos aislados sino como parte de la estructura patriarcal de las relaciones de género.[4] Los Estados han ratificado la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés) y otros pactos internacionales que buscan la igualdad entre los géneros.[5] No obstante, los mecanismos de prevención y sanción han sido insuficientes para detener la violencia hacia las mujeres y, los Estados se quedan cortos en la implementación de las medidas que buscan protegerlas.[6] En consecuencia, los movimientos feministas han combinado distintos repertorios para llamar la atención al Estado, gobernantes y a la sociedad en general sobre la situación de violencia hacia las mujeres.

En Cartagena, de acuerdo con datos del Sistema Integrado de Información sobre Violencias de Género,[7] durante 2020 murieron cinco mujeres víctimas de feminicidio, un feminicidio más que en el 2019. Los feminicidios y su importancia de nombrarlo como tal es fundamental “para definir la muerte violenta de mujeres por razones asociadas a su género”.[8] Frente a tales situaciones, las organizaciones del movimiento social de mujeres han denunciado las agresiones y expuesto la necesidad de aplicar medidas más fuertes en contra de los agresores, sistemas de atención integrados para las víctimas y programas para prevenir los casos a tiempo. Si bien los clásicos repertorios de protesta y movilización como las marchas y protestas han sido usados por décadas para exigir más garantías, es necesario que los movimientos renueven sus prácticas y creen oportunidades para que la gente se movilice.

El movimiento feminista en general ha comprendido bien esta situación y ha renovado sus repertorios, por ello ha sido común en las últimas décadas el uso de performance y otras manifestaciones artísticas que se han incorporado a los repertorios clásicos de protesta como la toma callejera, las protestas y las marchas.[9] Una de las tantas razones de por qué el performance “Un violador en tu camino” resultó tan cautivante y tuvo mucha resonancia radica en el hecho en la novedad iconográfica que conllevó. Esta exploración sobre cómo el performance permitió la creación y fortalecimiento de redes entre los movimientos de mujeres retoma la idea seminal del alineamiento de marcos maestros, la cual faculta el establecimiento de un vínculo entre las orientaciones de las individualidades y las orientaciones interpretativas de las organizaciones de los movimientos sociales. Nos conduce a responder a la preguntas: ¿Qué explica el agrupamiento temporal de las organizaciones de movimientos sociales de mujeres en Cartagena y sus actividades para la realización del performance? Segundo: ¿Cómo el performance les permitió articular nuevas redes de trabajo?

El artículo se divide en tres partes: primero se repasa el planteamiento general sobre los marcos propuesto por Erving Goffman y su utilización en el estudios de los movimientos sociales; luego, se explora la articulación de los marcos de referencia de los movimientos sociales y las identidades colectivas e individuales que facilitó la articulación de distintas organizaciones de mujeres en torno a un propósito común; finalmente, se aplica lo anterior a las narrativas femeninas producidas, a partir del alineamiento de marcos como una condición necesaria para la creación y fortalecimiento de redes entre distintas organizaciones. Sin importar su naturaleza o intensidad de la micromovilización, es un hecho de interacción constante, que oxigenó el movimiento social y logró darle una mayor visibilidad del movimiento en la ciudad.

 

Los marcos de los movimientos sociales

Los marcos son un concepto muy usado en las humanidades y las ciencias sociales que a pesar de su omnipresencia presenta varias dificultades y carencias. Como señala Chihu Amparán,[10] el concepto de marco (frame) posee una conceptualización fragmentada, existe una falta de consenso sobre lo que se entiende por él y aunque es ampliamente aceptado y desarrollado por distintas disciplinas, es desconocida por otras, lo cual no es una carencia teórica sino una falta de mayor intercambio entre las distintas disciplinas que usan el concepto. Para los propósitos de nuestro análisis y delimitar lo que se entiende aquí por marco, se retoma la definición de este concepto del sociólogo Erving Goffman.

Goffman se refiere a los marcos como esquemas interpretativos que simplifican y condensan el mundo que está ahí afuera puntuando y codificando selectivamente objetos, situaciones, acontecimientos, experiencias y secuencias de acciones en el pasado y presente de los individuos.[11] Lo que hacen los activistas es usar esos marcos y puntuar o destacar un problema social o algún aspecto de la vida y definirlo como injusto, intolerable y merecedor de una acción correctiva (incluso reparadora). Es así como los movimientos feministas han calificado y señalado todas las formas de violencia hacia la mujer como una situación injusta que merece ser corregida y cambiada, esto en razón de que:

 

Millones de mujeres alrededor del mundo son agredidas, violadas, mutiladas, asesinadas en la mayoría de los casos por miembros de su entorno familiar o por varones que alguna vez fueron parte importante de su vida emocional. Siempre hay advertencias que no fueron consideradas relevantes por ignorancia pero, sobre todo, porque la naturalización las hizo invisibles a los ojos no expertos.[12]

 

La forma como se ha entendido la violencia hacia las mujeres ha evolucionado constantemente, de manera que hoy comprendemos este fenómeno de manera multifactorial. Ya no sólo incluye la violencia física sino otras formas de violencia como la económica, la psicológica, emocional, sexual, patrimonial, obstétrica, digital y mediática. El tema de la violencia ha resultado crucial en la lucha de las mujeres pues hoy se entiende que “la violencia contra la mujer sigue siendo un obstáculo para alcanzar igualdad, desarrollo, paz, al igual que el respeto de los derechos humanos de mujeres y niñas”.[13] Es así que los marcos evolucionan y cambian, por lo cual, se plantea necesario ampliar el horizonte de comprensión con que se estudian. Los colectivos y organizaciones de los movimientos empiezan a presentar más y mayores demandas, que requieren una organización, disposición a participar por parte de los integrantes, compromiso con la causa que se defiende e identificación ideológica.[14] Las organizaciones de movimientos sociales son el sector organizado de forma permanente, compuestos por organizaciones que han sido formadas para procurar o resistir el cambio social, producir la masa crítica desde la perspectiva de un grupo social determinado.[15] Los movimientos sociales en cambio son oleadas de protesta y desempeñan el papel de agencias de significación, profundamente involucradas a menudo con los medios de comunicación, los gobiernos locales y el Estado en lo que se ha denominado “política de significación”.[16]

Los marcos tienen distintas funciones, entre las que se encuentra la función de significación y los modelos de atribución.[17] La función de puntuación cumple la función de dispositivos de acentuación: por un lado, destacan y exageran la gravedad de una situación que es definida como injusta y, por otro lado, redefinen lo considerado injusto o inmoral, lo que antes era considerado como desafortunado aunque tolerable pasa a ser una situación que requiere un cambio. En cualquier caso, lo que hacen los y las activistas es emplearlos con el fin de destacar un problema social o alguna situación en particular, definirla como injusta y merecedora de una acción correctiva.

Ahora bien, en la literatura sobre movimientos sociales se ha reconocido que la simple identificación de una situación como injusta no es suficiente para conducir y dirigir la acción colectiva, es preciso, tal como argumentan Snow y Benford,[18] que haya algún tipo de causalidad o culpabilidad, así como un tipo de responsabilidad personal para llevar a cabo la acción. En esta línea argumentativa, nos encontramos con el hecho de que la violencia hacia las mujeres ha estado presente a lo largo de la historia; sin embargo, las oportunidades políticas de las últimas 5 décadas ha permitido a las mujeres y también a los sectores aliados ponerla en la agenda pública como un tema político.[19]

Lo anterior nos conduce a la segunda característica de los marcos de acción colectiva: funcionan como modelos de atribución, es decir, realizan atribuciones de diagnóstico y pronóstico.[20] En el primer tipo, los y las activistas atribuyen la culpa o responsabilidad de la situación que consideran injusta a algún agente, ya sea el Estado, el gobierno local, las empresas o individuos en particular; en el segundo tipo, se busca la línea general de acción para intentar resolver el problema. Los marcos interpretativos permiten a activistas y organizaciones “empaquetar” los fragmentos de la realidad observada y experimentada de manera tal que no haya retrocesos en las significaciones. Toda esa codificación posibilita entrelazar lo que antes se consideraba como inconcebible o poco claro, y ahora se conecta de una forma que tiene un significado que es dado por los agentes.

Más que los elementos cognitivos, la novedad de los marcos de interpretación estriba en la manera en que los y las activistas los entrelazan y les dan significado. Una situación de violencia que había sido poco clara, diríamos más bien, inconcebible, es que al interior de la vida de una pareja ocurriera una violación, en tanto se presuponía que todas las relaciones sexo-maritales hacen parte de la vida común.[21] Al introducir la categoría del consenso, las activistas feministas han buscado mostrar que se puede presentar una violación si no se consiente tenerlas; a ello se le ha denominado como un proceso de “desnaturalización de la violencia”. Nos encontramos aquí con una ampliación de los marcos de referencia que permite encontrar responsables directos frente a agresiones.

 

Alineamiento de marcos

El alineamiento de marcos es una condición necesaria para la participación de un movimiento, no depende de su naturaleza e intensidad, sino que es un hecho de interacción constante. En el estudio de los movimientos sociales ha sido un tema recurrente el apoyo de las organizaciones de los movimientos sociales en sus actividades y campañas. Si bien las organizaciones dentro de un movimiento no son heterogéneas y tienen distintas demandas o exigencias, en ciertos momentos se unen para trabajar por una causa común, los individuos crean vínculos al ser miembros de distintas organizaciones y grupos;[22] el feminismo es uno de los movimientos sociales que más ha impulsado el cooperativismo como una manera de disminuir e incluso erradicar la lógica patriarcal, la cual tiende a ser individualista en su cadena de mando. De igual manera, la existencia de factores psicológicos, estructurales/organizacionales posibilitan este trabajo mancomunado.

El alineamiento de marcos se da como un vínculo entre las orientaciones de los individualidades y las orientaciones interpretativas de las organizaciones de movimientos sociales, de tal modo que el conjunto de intereses, valores y convicciones de quienes integran las organizaciones sea congruente y complementaria con sus propias actividades, metas e ideologías.[23]

Es necesario exponer a continuación cuatro tipos de alineamiento de marcos; estos cuatro procesos son: a) el puente entre marcos; b) la amplificación de marcos; c) la extensión de marcos; d) la transformación de marcos.[24] La premisa que subyace es que el alineamiento de marcos es fundamental para la participación en los movimientos y en respuesta a nuestra pregunta que guía este trabajo, brinda la oportunidad para observar cómo se construyeron las redes.

El puente de marcos hace referencia a la vinculación entre dos o más marcos —congruentes en el plano ideológico pero estructuralmente desconectados— que se refieren a un asunto o problema particular.[25] En este punto es importante resaltar la expansión organizativa, la difusión de información a través de redes interpersonales o intergrupales o a través de los medios de comunicación. Por ejemplo, en el caso del performance “un violador en tu camino” fue fundamental la difusión que tuvo en redes la presentación en la ciudad de Valparaíso, “Después de lo de Valparaíso, por los registros (de video), nos empezaron a contactar personas de otras regiones de Chile preguntando si podíamos ir a Temuco, a Valdivia y otros lugares”, relatan las integrantes del colectivo LasTesis, en entrevista con la bbc.[26]

Las redes sociales tuvieron un papel clave, pues las creadoras del performance fueron contactadas por activistas de la ciudad de Santiago de Chile: “Decidimos ir, aprovechando la fecha del 25. Convocamos durante ese fin de semana y (el lunes) fueron alrededor de 100 personas, a las que luego se fueron sumando muchas más en la misma intervención en la calle”.[27] En total, se estima que en la presentación en Santiago el 25 de noviembre (Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer) estuvieron alrededor de 10 000 mujeres, el hacerlo en esa fecha tan simbólica es importante por el mayor alcance que tuvo el evento, la visibilidad generada, finalmente, el contenido mismo de la canción que denuncia la violencia sistemática hacia las mujeres.[28]

Dentro del puente de marcos y la producción de micromovilización se generan una serie de tareas, como el crear nombres para producir un fondo de participantes y atraer más personas dentro de la infraestructura de las organizaciones. Lo que esto implica es que las distintas organizaciones deben constituirse muy bien para atraer a nuevas participaciones y que aquellos/as que estén indecisos se sumen a los movimientos o al menos a la causa. El impacto del performance logra, justamente, establecer tareas para que la presentación en Santiago fuera tan masiva y de ahí su expansión mundial, que implicó coordinación. “Los registros también se difundieron rápidamente y ahí empezó el contacto desde otros países, como México y Colombia, por ejemplo, siempre bajo la premisa de que querían hacer la intervención en sus lugares. Fue entonces que decidimos poner a disposición la base musical, que también está creada por nosotras, y la letra, con la idea de que cada territorio pudiese transformarla”.[29]

Los movimientos feministas han logrado articular esas redes, trabajar en ellas, articular a las distintas organizaciones. Disponer de esas conexiones ciertamente facilita el trabajo de los movimientos; a ello se abona el hecho de que los marcos pasan a ser del común de las organizaciones y sucede una apropiación de éstos, lo que ha fortalecido el movimiento en general en las últimos años. A la difusión del performance de manera tan rápida entre los movimientos en las distintas ciudades le siguió el trabajo de organizar, asignarse tareas, asignar funciones, conseguir los espacios donde el performance se presentaría, entre otras; sobre este punto volveremos más adelante.

Para Snow, Rochford, Worden y Benford, la amplificación de marcos “hace referencia a la clarificación y el fortalecimiento de un marco interpretativo, alude a un asunto, problema o a un conjunto de eventos particulares”.[30] Es decir, se busca la amplificación de valores y de creencias. Los valores son formas de conducta acerca de los cuales se considera que vale la pena proteger o promover, se constituyen como metas o estados de realidad. Las creencias, por su parte, se refieren a relaciones supuestas entre dos o más objetos o entre un objeto y una característica del mismo. Las creencias pueden ser interpretadas como elementos que respaldan u obstaculizan cognitivamente la acción que busca realizar mediante los valores deseados. Las creencias, de acuerdo con la literatura sobre el encuadramiento de marcos, señala que son de cinco tipos: acerca de la gravedad del problema; acerca de la sede de la responsabilidad de la culpa; las creencias estereotípicas acerca de los antagonistas; acerca de la posibilidad del cambio, y acerca de la necesidad de oponerse.[31]

Podemos decir entonces que el impacto de la canción radica en la creencia de que la violencia sistemática hacia las mujeres es estructural. Las creadoras de la canción, a pesar no haberse pensado como un canto de protesta sino como parte de una obra performática que se vuelve “viral”, afirman:

 

Probablemente sea porque lo viral es la violencia sistemática que vivimos los seres humanos a partir de estructuras del Estado moderno. Se vuelve transnacional porque finalmente es como un grito que a todas nos corresponde dar. Hay un impacto que tiene que ver con que lo colectivo, al parecer, nos permite unificar sin partidos políticos hacia un enemigo que es abstracto.[32]

 

La canción responsabiliza al Estado y a sus agentes de la victimización y revictimización de las mujeres cuando acuden a denunciar.

La extensión de marcos en las organizaciones busca ampliar los límites de las fronteras de sus esquemas de interpretación con el fin de abarcar intereses de los simpatizantes potenciales.[33] Si bien las creadoras del performance no lo pensaron inicialmente como un evento que iba a ser replicado de manera mundial, la denuncia del mismo interpela la vida de muchas mujeres, dado que la violencia en razones de género es un hecho que atraviesa a muchas culturas. La letra de la canción llama la atención sobre la revictimización que opera contra las mujeres en tanto son culpabilizadas de la violencia que sufren, especialmente la violencia sexual; de ahí que la frase “el violador eres tú” señale a los agentes del Estado, a quienes corresponde encontrar al culpable de una situación en particular, y los señala en razón de la omisión que cometen las instituciones encargadas de atender esos casos a los que habrían de dar pronta solución.

La transformación de marcos busca sembrar y alimentar nuevos valores, en últimas, que los significados y las interpretaciones antiguas tengan que ser desechadas; por ejemplo, la letra de la canción recalca que la violencia no es culpa de la víctima sino del agresor. Si hay creencias y valores que son erróneos, es clave que los enmarcados más engañosos deban ser enmarcados nuevamente. En este caso específico, es fundamental resignificar la violencia hacia las mujeres y lograr que las personas simpatizantes se identifiquen y puedan sancionar toda conducta violenta. El objeto de la transformación de marcos es lograr el apoyo y reunir participantes seguros, lo que cambia el modo en que la situación es definida y, en consecuencia, el modo en que es experimentada.

 

Un evento global en un contexto local

¿Qué pasó en Cartagena? Participar en ese evento me llevó a sistematizar la experiencia de lo que ocurrió con el performance en aquella ciudad. Luego de la presentación del performance el 25 de noviembre en la ciudad de Santiago de Chile, muchas activistas sentían la necesidad de replicar la canción en sus contextos locales. Lo que cautivaba era que tocaba las fibras de muchas mujeres que han sido víctimas de violencia. Parto de datos recogidos de la observación participante y de conversaciones más bien informales con muchas de las activistas que organizaron la actividad en la ciudad.[34] La etnografía nos permite generar conocimiento basado en el contexto y prestar atención a las perspectivas de las personas presentes en un determinado evento.[35] Ahora, si bien la inmersión en el campo como integrante de la comunidad puede producir tonos grises, la etnografía nos resulta útil para tener evidencias detalladas del tipo de conocimiento que se pueda producir.

Cartagena es una ciudad costera ubicada al norte de Colombia con una población de un millón de habitantes, su economía se concentra en la industria y el turismo.[36] En la ciudad existe una amplia pluralidad de movimientos, como aquellos que luchan específicamente por la erradicación de las distintas formas de violencia hacia la mujer, la defensa de la vida y la dignidad de las mujeres; también existe una creciente conformación de colectivos y organizaciones de mujeres que luchan por el territorio y la paz dentro de éstos, la gestión comunitaria, sindicatos exclusivos de mujeres, colectivos artísticos, organizaciones que trabajan en la promoción de los derechos sexuales y reproductivos, colectivos universitarios en contra del acoso sexual. Existe a su vez una mesa del movimiento social de mujeres que agrupa a varias de esas organizaciones y mujeres activistas independientes, conformadas desde 2007 con el propósito de articular los conocimientos, experiencias y saberes en torno a la defensa de los derechos humanos de las mujeres y visibilizar apuestas políticas en espacios de decisión a nivel distrital y departamental.[37]

Algunas de las integrantes de esta mesa y representantes de algunas organizaciones estuvieron interesadas en llevar a cabo el performance del “violador en tu camino”, en razón de aprovechar eventos de tipo cultural que se estaban celebrando en la ciudad, las activistas del movimiento: “Intentan crear una acción colectiva (presentar protestas, crear organizaciones de movimientos sociales y similares) a lo largo del tiempo histórico y a través de ubicaciones geográficas, sus éxitos se relacionan consistentemente con la mayor presencia de recursos disponibles en sus entornos más amplios”.[38]

Dentro de las colectividades existían una serie de dudas sobre si era posible realizarlo, si el tiempo del que se disponía para organizar la actividad era suficiente, cuándo y dónde sería apropiado hacerlo. También había una duda que persistía sobre cuál sería el alcance en la ciudad. Aquí fue importante la decisión de algunas activistas en la pertinencia del performance y no quedarse atrás frente a otras ciudades del país donde ya se estaba poniendo en marcha.

Es importante la expansión organizativa y difusión de la convocatoria a través de redes interpersonales o intergrupales. Para la difusión de la convocatoria fueron importantes las redes con las que contaban las activistas con algunos medios de comunicación locales así como las redes sociales. La convocatoria de los ensayos se difundió a través de los periódicos locales. En el diario El Universal, de Cartagena,[39] se publicó la fecha en que sería el primer ensayo y el lugar donde se congregarían.[40] La convocatoria se difundió y llegaron más de doscientas mujeres de distintos sectores de la ciudad motivadas a participar de la actividad.

Cualquier micromovilización implica una serie de tareas, entre ellas elaborar listas para producir un fondo de participantes. En ese punto de la logística, es preciso contar con un espacio seguro donde practicar, para lo cual se tuvo a disposición el patio del Museo Histórico, en el Centro Histórico de la ciudad, lugar céntrico y acceso relativamente sencillo. La disponibilidad de este espacio se debió a que ya se celebra en él un espacio de “Aquelarre”, una vez cada mes, lo cual facilitó la gestión del espacio de ensayo con las directivas del lugar. Ambos elementos: la difusión a través de medios locales y redes sociales, más contar con un espacio [seguro] donde ensayar, favoreció las condiciones materiales para que el performance se llevara a cabo.

Sigue como tarea atraer a las personas dentro de las infraestructuras de las organizaciones. Ello fue posible luego del primer ensayo, cuando se creó un grupo de WhatsApp en el cual se unieron distintas feministas y activistas de la ciudad; en tal grupo sólo se aceptaron mujeres (cis, lesbianas y trans). El grupo permitió la coordinación de las siguientes prácticas, así como la interacción de las activistas, el diálogo entre las integrantes de los distintos colectivos, cuáles eran las actividades que llevaban a cabo o las zonas de la ciudad donde desempeñaban su activismo. El grupo también facilitó compartir bibliografía sobre temas de género y feminismo, promocionar algunas actividades paralelas que se estaban organizando en distintos sectores de la ciudad, en su mayoría desconocidas por muchas de las activistas. También propició la discusión (álgida, en algunas ocasiones) sobre el proceder de la actividad: se cuestionó el rol de algunas lideresas y se asentaron en su mayoría posiciones que demandaban mayor horizontalidad para decidir sobre ciertos aspectos de la actividad.

Una regla que se tuvo desde el principio fue no dejar ingresar hombres (CIS) al espacio de práctica, pues se consideraba que debía ser un espacio seguro para las mujeres que estaban en él. Ello se ratificó y fue condición sine qua non cuando en la segunda práctica ingresó un joven con una cámara y empezó a grabar el ensayo; la situación generó el descontento y también el nerviosismo de algunas mujeres presentes en el ensayo del performance y se indicó a la persona que no podía grabar: se decidió que a los ensayos sólo ingresarían mujeres.

Se escogió el día 10 de diciembre como fecha de la presentación del evento, para aprovechar que ese día había un evento de tipo masivo en la ciudad. Que se realizara en aquel espacio fue posible gracias a que algunas activistas conocían a varios de los organizadores del evento; además, se contaba con que ese día iba a llegar mucha gente. La presentación se realizó en el centro histórico de la ciudad, lo que permitía la llegada de personas tanto locales como turistas que visitan Cartagena en esa época del año; participaron más de 300 mujeres de diferentes colectivos y organizaciones feministas.

Como se había señalado antes, el análisis de marcos es una teoría de alcance medio que permite entender teórica y empíricamente cómo conseguir seguidores e integrantes. El fin era movilizar a muchas mujeres, pero también generar un impacto sobre el público espectador y concienciar sobre la violencia que se vive en la ciudad.

 

Las redes forjadas

Si algo ha caracterizado al movimiento feminista de los últimos años es la articulación de movimientos locales con movimientos internacionales:

 

[La] articulación de movimientos locales y globales reafirmó la manera en que los conflictos domésticos son productos de transformaciones globales, estableciendo como posibilidad que los militantes reclamen ante las autoridades internacionales la resolución de conflictos locales.[41]

 

Son dos los actores que se presentan aquí, el Estado, en su doble papel: como actor y como arena principal, donde ocurren las disputas políticas; el segundo actor son los grupos que presentan sus demandas ante aquél. Ahora:

 

El vínculo entre la estructura del Estado y las estrategias e identidades de los grupos locales necesita una mayor especificación. En primer lugar, debe prestarse más atención a la variación institucional local y las estructuras de oportunidades políticas locales. Los movimientos no responden simplemente a cambios en el gobierno central, sino también a cambios en el entorno local en el que operan. En segundo lugar, necesitamos un mayor estudio de los procesos intermedios, en particular aquellos que explican cómo los cambios en las oportunidades entran en los cálculos estratégicos de las personas y/u organizaciones.[42]

 

La realización del performance como tal representaba una toma del espacio público en la ciudad por parte de las mujeres. Ocupar el espacio público, presentar las demandas, implica el “registro consciente del entorno espacial (con diversidad de personas, situaciones, objetos e imágenes) adquiere un ritmo intermitente: en un instante domina el registro consciente del entorno y un instante después se deja de registrar el espacio circundante”[43] para apropiarse de él.

Una demanda de muchos colectivos de mujeres ha sido la deficiencia del sistema de atención para las mujeres víctimas de violencia.[44] El evento en el que se desarrolló el performance constituyó una oportunidad para demandar mejor atención por parte de las autoridades locales, un cálculo bien pensado de las activistas y las organizaciones para plantear sus demandas.

El performance “sugiere una forma de praxis corporal que no sólo reta la distinción entre experiencia y representación, sino que también cuestiona la frontera entre arte y teoría social”.[45] Lo “inesperado” del efecto directo de la realización del performance fue el fortalecimiento de las redes entre las distintas organizaciones. Los ensayos permitieron que muchas activistas se conocieran entre sí y conversaran acerca del trabajo que estaban llevando a cabo. Se invitaban entre las organizadoras para organizar actividades de distinto tipo como talleres, conferencias o proyectos, compartir experiencias y saberes, promocionar la venta de productos hechos por los colectivos para autofinanciar las actividades que emprenden en los barrios de la ciudad, así como, un espacio de diálogos entre activistas mayores y las más jóvenes.

La gran oportunidad para los movimientos fue articular redes de trabajo y mostrar que había un movimiento social de mujeres en la ciudad, cuando parecía que sólo eran islas , trabajando cada una por su cuenta. Las redes facilitan la participación de los movimientos en las actividades que son consideradas como una versión del capital social.[46] ¿Bajo qué condiciones se vuelven relevantes estas redes? En tanto permiten una mayor asociatividad entre las distintas organizaciones y es posible articular los movimientos. Ello no quiere decir que los movimientos sean un campo libre de luchas y conflictos, sino la capacidad que tengan de tramitar dichos conflictos y poder convertir las demandas en cuestiones concretas. Los movimientos sociales:

 

Presentan como características de sus acciones públicas y colectivas; expresiones de participación; formas de movilización que se manifiestan de maneras claras ante la sociedad; como parte de los actores sociales en un contexto y territorio bien determinado; como un movimiento antagónico en una entidad social o política; como resultado de un conflicto y de interacciones sociales confrontadas.[47]

 

En este caso, luego del performance, es posible encontrar un movimiento que se halla conectado, que ha logrado difundir las actividades que organizan, que ha creado una plataforma de acción conjunta. Con el tiempo algunas de esas relaciones se fortalecieron o se desvanecieron pasada la efervescencia de la presentación del performance; no obstante, fue significativo el encuentro de mujeres con distintos orígenes en un espacio común. El éxito del esfuerzo de movilización se debe —al menos en cierta parte— a la capacidad de las organizaciones para producir y mantener un tipo particular de alineamiento,[48] lo cual requiere cierta capacidad de convocatoria para atraer y movilizar a los sectores a los cuales quiere llegar.

 

Conclusión

Los marcos de análisis son una teoría de alcance medio que busca comprender teórica y empíricamente cómo los movimientos pueden llegar a conseguir más integrantes y simpatizantes a la causa que defienden. Es un enfoque estratégico y racional: se eligen los fines y se ajustan los medios para alcanzarlos. Tiene, en consecuencia, la centralidad de los agravios, en el performance “Un violador en tu camino”, la centralidad fue la violencia sistemática hacia las mujeres. Ahora bien, ésta existe desde hace mucho y se pretendió —aunque inicialmente no de manera intencional— ponerla en el centro de la cuestión y crear el marco que llevó la movilización, eso fue lo que aprovecharon las organizaciones que convocaron la presentación en la ciudad de Santiago y, más adelante, los colectivos que lo reprodujeron alrededor del planeta.

Contagiadas por el espíritu de la canción, las organizaciones de mujeres en Cartagena replicaron aquella estrategia. Logró en ese momento particular una participación comprometida por parte de las activistas, además, los intereses que se articularon no se pueden inferir de posiciones sociales o ambientales. La asistencia masiva de las activistas a esta actividad aun cuando para muchas llegar a los ensayos era complicado, muestra que las personas no responden sólo a las cosas directamente o dependiendo de su utilidad, sino dependiendo de los significados. Cada interpretación puede ser cuestionada y transformada. Para muchas, el espacio del performance no sólo fue la presentación en el día señalado, sino las posibilidades que surgieron de ese espacio. La creación de nuevas redes y una mayor presencialidad de las organizaciones de mujeres en la ciudad fue, sin lugar a dudas, la mayor de las ganancias.

 

[1] Una versión resumida de este trabajo fue presentada en la sección Relato en el aula de la Revista Relato: Lizett Paola López Bajo, “Análisis de marcos en el contexto de ‘Un violador en tu camino’: micromovilización, redes y significados”, Revista Relato, núm. 4 (octubre 26, 2022) acceso el 30 de noviembre de 2022, https://relatocompol.com/analisis-de-marcos-en-el-contexto-de-un-violador-en-tu-camino-micromovilizacion-redes-y-significados/.
[2] Kasumi Iwama, “Creatividad rebelde feminista. Tejiendo la colectividad a través de la reivindicación del cuerpo y la apropiación de la performance ‘Un violador en tu camino’ del colectivo LasTesis”, Revista de Estudios de Género, La Ventana, núm. 55, (enero-junio 2022): 337-369.
[3] Ana Pais, “LasTesis sobre ‘Un violador en tu camino’: ‘Se nos escapó de las manos y lo hermoso es que fue apropiado por otras’”, BBC Noticias, 6 de diciembre 2019, acceso el 12 de noviembre de 2022, https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-50690475.
[4] Rita Laura Segato, Las estructuras elementales de la violencia. Ensayos sobre género entre la antropología, el psicoanálisis y los derechos humanos (Buenos Aires: Prometeo Libros / Universidad Nacional de Quilmes, 2003).
[5] ohchr, “Ratification of the 18 international human rights treaties”, Office of the High Commissioner for Human Right, 2 de agosto de 2020, acceso el 12 de noviembre de 2022, https://indicators.ohchr.org/Stock/Documents/MetadataRatificationTotal_Dashboard.pdf.
[6] cepal, Buenas prácticas para la erradicación de la violencia doméstica en la región de América Latina y el Caribe (Santiago de Chile: onu, 2005).
[7] onu Mujeres y Women Count. Midiendo la pandemia de sombra: la violencia contra las mujeres durante el Covid-19 (Nueva York: onu, Informes de proyecto/programa, 2021), acceso el 2 de diciembre de 2021, https://colombia.unwomen.org/sites/default/files/2022-01/Midiendo%20la%20pandemia%20en%20la%20sombra.pdf.
[8] Karina Bidaseca, “Feminicidio y políticas de la memoria. Exhalaciones sobre la abyección de la violencia contra las mujeres”, en Hegemonía cultural y políticas de la diferencia (Buenos Aires: Clacso, 2013), 79-100, 89.
[9] Sidney Tarrow, El poder en movimiento. Los movimientos sociales, la acción colectiva y la política (Madrid: Alianza, 2012).
[10] Aquiles Chihu Amparán, “Los marcos de la experiencia”, Sociológica (Méx.), vol. 33, núm. 93, (abr. 2018): 87-117, acceso el 1 diciembre de 2022, http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0187-01732018000100087&lng=es&nrm=iso.
[11] Erving Goffman, Frame Analysis: los marcos de la experiencia (Madrid: Centro de Investigaciones Sociológicas, 2006).
[12] Liliana Hendel, Violencias de género (Buenos Aires: Paidós, 2017), 174.
[13] ONU, “¡Únete! Activismo para poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas”, onu, 2021, acceso el 30 de noviembre de 2022, https://www.un.org/es/observances/ending-violence-against-women-day.
[14] Robert Benford et al., “Framing processes and social movements: An overview and assessment”, Annual Review of Sociology, vol. 26 (2000): 611-639.
[15] Jorge Cadena-Roa, Las organizaciones de los movimientos sociales y los movimientos sociales en México, 2000-2014 (México: Friedrich Ebert Stiftung, 2016).
[16] David Snow y Robert Benford, “Ideología, resonancia de marcos y movilización de los participantes”, en El análisis de marcos en la sociología de los movimientos sociales, ed. por Aquiles Chihu Amparan (Mexico: uam-Iztapalapa / Porrúa, 2006), 83-117.
[17] David Snow et al., “Frame alignment processes, micromobilization, and movement participation”, American Sociological Review, vol. 51, núm. 4 (1986): 464-481.
[18] David Snow y Robert Benford, “Marcos maestros y ciclos de protesta”, en El análisis de marcos en la sociología de los movimientos sociales, ed. por Aquiles Chihu Amparan, (México: UAM-Iztapalapa / Porrúa, 2006), 119-153.
[19] Flavia Biroli y Mariana Caminotti “The conservative backlash against gender in Latin America”, Politics & Gender, vol. 16 (2020): 1-38.
[20] Snow y Benford, “Marcos maestros y...”.
[21] Kathya Araujo et al., “El surgimiento de la violencia doméstica como problema público y objeto de políticas”, Revista de la CEPAL, núm. 70 (2000): 133-145.
[22] Mario Diani, “Networks and Participation”, en The Blackwell Companion to Social Movements, ed. por David A. Snow, Sarah A. Soule y Hanspeter Kriesi (Oxford: Blackwell, 2004), 339-359.
[23] David Snow et al., “Procesos de alineamiento de marcos, micromobilización y participación en movimientos”, en El análisis de los marcos en la sociología de los movimientos sociales, ed. por Aquiles Chihu Amparán, (México: UAM-Iztapalapa / M. A. Porrúa, 2006), 31-83.
[24] Snow et al., “Procesos de alineamiento...”.
[25] Snow et al., “Procesos de alineamiento...”.
[26] Pais, “LasTesis sobre...”.
[27] Pais, “LasTesis sobre...”.
[28] Iwama “Creatividad rebelde feminista...”.
[29] Pais, “LasTesis sobre…”.
[30] Traducción propia. Cita original: “To the clarification and invigoration of an interpretive frame that bears on a particular issue, problem or set of events”. Snow et al., “Frame Alignment Processes...”, 469.
[31] Snow y Benford, “Ideología, resonancia de marcos ...”.
[32] Ana Pais, “LasTesis sobre...”.
[33] Snow, et al., “Procesos de alineamiento...”.
[34] López, “Análisis de marcos…”.
[35] Edward Schatz, introducción a Political Ethnography What Immersion Contributes to the Study of Power, Edward Schatz, ed. (Chicago: The University of Chicago Press, 2009).
[36] María Aguilera Díaz et al., Composición de la economía de la región Caribe de Colombia, Ensayos sobre economía regional, núm. 53 (Cartagena: Sección de Estudios Económicos de Sucursales-Centros Regionales del Departamento Técnico y de Información Económica-DTIE, 2013), acceso el 7 de noviembre de 2022, https://www.banrep.gov.co/sites/default/files/publicaciones/archivos/eser_53_caribe_2013.pdf.
[37] Mesa del Movimiento Social de Mujeres de Cartagena y de Bolívar [blog], acceso el 12 de noviembre de 2022, http://movimientosocialdemujerescartagena.blogspot.com.
[38] Traducción propia. Cita original: “When movement activists do attempt to create collective action (fielding protests, creating social movement organizations, and the like) through historical time and across geographical locations their successes are consistently related to the greater presence of available resources in their broader environments”. Bob Edwards y John D. McCarthy, “Resources and Social Movement Mobilization”, En The Blackwell Companion to Social Movements, ed. por David S. Snow, Sarah A. Soule y Hanspeter Kriesi, (Malden: Blackwell Publishing, 2004), 116-152, 116.[39] Zuleima Balaguera, “Cartagena se alista para cantar ‘Un violador en tu camino’, por los derechos de la mujer”, El Universal, 4 de diciembre de 2019, acceso el 21 de noviembre de 2022, https://www.eluniversal.com.co/cartagena/cartagena-se-alista-para-cantar-un-violador-en-tu-camino-por-los-derechos-de-la-mujer-MX2099187.
[40] López, “Análisis de marcos…”.
[41] Adrián Pablo Berardi Spairani, “La transversalidad militante y la participación política”, Revista Mexicana de Sociología, núm. 82 (2020): 645-672, 647.
[42] Traducción propia. Cita original: “The link between the structure of the state, however, and the strategies and identities of local groups needs further specification. First, there needs to be more attention to local institutional variation and local political opportunity structures. Movements do not simply respond to changes in the central government, but also to changes in the local environment in which they operate. Second, we need further study of intermediary processes, in particular those that explain how shifts in opportunity enter into the strategic calculations of individuals and/or organizations”. Cathy Schneider, “Framing Puerto Rican identity: political opportunity structures and neighborhood organizing in New York City”, Mobilization: An International Journal, vol. 2, núm. 2 (1997): 227-245, 228-229.
[43] Alicia Lindon, “Experiencias espaciales femeninas en los desplazamientos cotidianos”, Revista Mexicana de Sociología, núm. 82 (2020): 37-63.
[44] Margarita Robles Villegas y Rosario Ascencio Tapia, “Calidad de la atención: acceso a la justicia a las mujeres víctimas de violencia intrafamiliar basada en género” (tesis de maestría, Facultad de Ciencias Sociales y Educación, Universidad de Cartagena, 2019).
[45] Josefina Alcázar, “Feminismos y performance en América Latina. El tendedero y Un violador en tu camino”, Cuadernos del CILHA, núm. 35 (2021): 1-32, 12.
[46] Diani, “Networks and Participation...”.
[47] Julia del Carmen Chávez Carapia, “Movimientos sociales en México: una mirada desde la perspectiva de género”, en Movimientos sociales en México y Latinoamérica, Francisco Javier Aguilar García, coord. (México: UNAM-Instituto de Investigaciones Sociales, 2017), 27-56, 37-38.
[48] David Snow et al., “Procesos de alineamiento...”.

Compártelo

  • Hamburgo 135, Colonia Juárez, Alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México, CP 06600
  • (55)4166-0780 al (55)4166-0784

Narrativas Antropológicas, primera época, año 6, número 12, julio-diciembre de 2025, es una publicación electrónica semestral editada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, Secretaría de Cultura, Córdoba 45, col. Roma, C.P. 06700, alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México, www.revistadeas.inah.gob.mx. Editor responsable: Benigno Casas de la Torre. Reservas de derechos al uso exclusivo: 04-2019-121112490400-203, otorgada por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la ultima actualización del número: Iñigo Aguilar Medina, Dirección de Etnología y Antropología Social del INAH, Av. San Jerónimo 880, col. San Jerónimo Lídice, alcaldía Magdalena Contreras, C.P. 10200, Ciudad de México; fecha de última actualización: 10 de julio de 2025.

Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la opinión del editor. Queda prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos e imágenes de la publicación sin la previa autorización del Instituto Nacional de Antropología e Historia.

Contacto: narrativas_antropologicas@inah.gob.mx